La confirmación de fuentes gubernamentales de que Argentina formalizará este lunes 27 de julio de 2025 el inicio del trámite para reincorporarse al Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos ha generado enorme expectativa. Este programa, administrado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en coordinación con el Departamento de Estado, ofrece la posibilidad de viajar por motivos de turismo o negocios hasta por 90 días sin necesidad de tramitar una visa tradicional. A cambio, los países beneficiados deben conceder la misma exención a ciudadanos estadounidenses.
Alcance y naturaleza del VWP
El VWP se creó en 1986 como una alianza de seguridad integral con los aliados más estrechos de Estados Unidos. Su objetivo principal es facilitar los viajes legítimos, al tiempo que impide el ingreso de actores malintencionados mediante un enfoque “multicapas” basado en el riesgo. Desde el momento en que un viajero opta por este programa, es sometido a rigurosos controles previos a la salida hacia EE.UU., en los puntos de entrada y durante cualquier vuelo interno posterior. Además, cada país participante está sujeto a revisiones periódicas para evaluar su impacto en la seguridad nacional y los intereses policiales estadounidenses.
Administración y revisiones continuas
El DHS, bajo la responsabilidad de la secretaria Kristi Noem, coordina directamente con el Departamento de Estado, liderado por Marco Rubio. Ambas carteras comparten la tarea de evaluar el cumplimiento de los estándares de seguridad, control migratorio y lucha contra el terrorismo. Estas evaluaciones incluyen inspecciones operativas en aeropuertos internacionales, puertos marítimos, fronteras terrestres e incluso en las instalaciones de producción y emisión de pasaportes. Cada revisión concluye con un informe conjunto al Congreso de EE.UU., que decide la continuidad o suspensión de la participación de cada país.
Criterios de aptitud
Para formar parte del VWP, la regulación de Estados Unidos impone requisitos precisos. Uno de ellos es que la tasa de rechazo de visados de turista temporal (B-1/B-2) debe permanecer por debajo del tres por ciento anual. Además, es fundamental tener acuerdos de repatriación que garanticen el regreso de personas cuya deportación sea definitiva en un plazo máximo de tres semanas. Los países deben implementar métodos para reportar pasaportes robados o perdidos a través de Interpol o sistemas que designe el DHS, además de intercambiar información sobre terrorismo y delitos significativos con las autoridades estadounidenses.
Otro desafío es técnico: la emisión de pasaportes electrónicos legibles por máquina y con datos biométricos que permitan un control más estricto de los viajeros. Antes de la posible designación, el DHS realiza una evaluación de impacto sobre la seguridad nacional, la aplicación de la ley y el control migratorio del país candidato. Paralelamente, la Oficina de Inteligencia y Análisis del DHS, en representación del Director de Inteligencia Nacional, lleva adelante una revisión independiente de inteligencia.
Antecedentes de Argentina y casos similares
Argentina ya formó parte del VWP entre 1996 y 2002, durante los gobiernos de Carlos Menem y Bill Clinton, pero fue excluida tras la crisis de 2001 debido al incremento de estadías irregulares. El otro país latinoamericano que perdió el beneficio fue Uruguay, suspendido entre 2003 y 2004. Por el momento, Chile es la única nación de la región que mantiene el estatus vigente desde 2014.
A escala mundial, el programa reúne a 42 naciones, incluyendo a Australia, Alemania, España, Japón, Corea del Sur, Singapur, Suecia y Qatar, que se unió más recientemente en noviembre de 2024. En el año fiscal 2023, aproximadamente 18 millones de visitantes llegaron a EE.UU. mediante el VWP, destacando así su importancia económica y diplomática.
Procedimiento y tiempos
No hay un tiempo determinado para finalizar el proceso de adhesión de un país al VWP después de comenzar los procedimientos. Todo variará según la prontitud con la que se satisfagan las condiciones técnicas y se completen las evaluaciones prácticas. Para Argentina, deberá no solo optimizar su índice de rechazo (se situó en 8,9 % en 2024), sino también confirmar acuerdos internacionales y fortalecer la expedición de pasaportes biométricos. Cada fase concluida será informada al Congreso de EE.UU., que tomará la decisión final acerca de la participación en el programa.
Expectativas y beneficios
Que Argentina logre ingresar al VWP implicaría una ventaja competitiva en turismo y negocios, al simplificar los trámites de viaje para millones de ciudadanos. La experiencia de otros países muestra que la adhesión impulsa el flujo de visitantes y fortalece los lazos comerciales. Tras la visita de la secretaria Noem y el estrecho vínculo diplomático entre las administraciones de Milei y Trump, el Gobierno argentino confía en que este gesto de la Casa Blanca se traduzca en un beneficio concreto en los próximos meses.
