La cadena internacional de supermercados Carrefour ha iniciado un proceso formal para encontrar un comprador o socio estratégico para su operación en Argentina. Esta decisión responde a un proceso de revisión global de activos, impulsado por su casa matriz en Europa, y se enmarca en una estrategia de optimización de su presencia en mercados no prioritarios.
La empresa francesa ha designado a Deutsche Bank para que examine su operación en el país y busque posibles interesados. Aunque el proceso está en sus primeras etapas, fuentes vinculadas al sector empresarial mencionan que ya se están preparando perfiles de eventuales socios o compradores. Se están considerando tanto inversores del ámbito local como del internacional, y no se descarta una venta completa o una alianza parcial.
La meta de la empresa es hallar un socio que le ayude a consolidar su liderazgo en el país o, en caso contrario, desprenderse de una operación que, aunque ha sido significativa históricamente, ha resultado compleja desde el aspecto financiero. Carrefour Argentina opera actualmente más de 680 sucursales en toda la nación, exceptuando Tierra del Fuego. Sus formatos abarcan hipermercados, supermercados, tiendas de proximidad y mayoristas. Cuenta con aproximadamente 17 mil empleados y su volumen de ventas se estima en cerca de 6 mil millones de dólares por año.
En el mes de febrero de este año, la gerencia mundial del grupo comunicó una estrategia renovada enfocándose en sus tres mercados más importantes: Francia, España y Brasil. Dentro de ese plan, se comenzó a evaluar el negocio en naciones que no son consideradas estratégicas, entre las cuales se encuentran Argentina, Italia, Rumania, Bélgica y Polonia. Bajo esa premisa, se está revisando la operación en Argentina, sin que se hayan tomado decisiones inmediatas sobre una posible retirada del país.
Desde el equipo de Carrefour Argentina afirman que las operaciones seguirán desarrollándose sin alteraciones durante el periodo de búsqueda y que no se anticipan efectos inmediatos en el trabajo ni en la cadena de tiendas. La empresa había hecho público a principios de 2025 un proyecto de crecimiento en el territorio, que incluía inversiones de 300 millones de dólares, la inauguración de nuevas sucursales y la creación de más de 2,500 empleos.
Entre los potenciales participantes en la operación se destacan compañías del sector minorista con alcance nacional, fondos de inversión que ya tienen actividad en la región, e incluso plataformas tecnológicas interesadas en aumentar su influencia en el mercado de productos de consumo masivo. Específicamente, ciertas cadenas nacionales con amplia infraestructura logística y cobertura podrían ser candidatos ideales para una colaboración o adquisición.
En los últimos años, Carrefour ha hecho cambios en su operación en Argentina. Ha cerrado tiendas que no eran rentables, disminuido gastos y aumentado su oferta de productos de marca propia, que ahora constituyen una parte cada vez mayor de sus ventas. Asimismo, se ha enfocado intensamente en el modelo de tiendas de proximidad y en el canal mayorista, los cuales exhiben un mayor crecimiento en un escenario de baja general del consumo.
El procedimiento para evaluar y encontrar un socio o comprador podría tomar varios meses. Se anticipa que en las siguientes fases se confeccione una lista reducida de interesados, se permita el acceso a datos técnicos y financieros y, finalmente, se reciban ofertas específicas.
La situación de Carrefour en Argentina se suma a un escenario complejo para el comercio minorista, marcado por la inflación, el ajuste del consumo y la necesidad de adaptarse a nuevas formas de compra. Sin embargo, el interés en esta operación revela que, pese a las dificultades coyunturales, el mercado argentino sigue siendo atractivo para actores con visión de largo plazo. La definición sobre el futuro de la cadena podría marcar un punto de inflexión en la configuración del sector supermercadista en el país.
