Una pesquisa judicial por un supuesto esquema de coimas involucra a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario argentino Javier Milei. El escándalo surge justo antes de las elecciones de mitad de mandato en la provincia de Buenos Aires, que se llevarán a cabo este domingo, desafiando la narrativa anticorrupción del Gobierno y su capital político en un momento crucial para su administración.
El punto de discusión radica en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), donde aparentemente un esquema de sobornos se habría ejecutado mediante la adquisición de medicamentos a precios inflados. La acusación, que se basa en grabaciones de un exfuncionario difundidas en un reportaje periodístico, señala un incremento en el precio del 8%, de los cuales un 3% supuestamente fue desviado hacia la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei. CNN no ha logrado confirmar de manera independiente la validez de las grabaciones, aunque su contenido ya está incluido en el proceso judicial.
Las acusaciones, que también involucran al colaborador cercano Eduardo “Lule” Menem, llegaron a la justicia en un momento de alta tensión electoral. Los comicios de este domingo en la provincia más poblada del país son vistos como un termómetro de cara a la elección de medio término a nivel nacional, prevista para el 26 de octubre. El Gobierno llega golpeado, erosionando uno de sus principales activos: la promesa de terminar con los vicios de la “casta” política tradicional.
Desde el gobierno sostienen que es una «maniobra política», aunque no han dado respuestas concretas sobre el contenido de las grabaciones. El presidente Javier Milei, quien ha calificado a su hermana como «El Jefe» y la auténtica estratega de su proyecto, también es mencionado en la denuncia como al tanto del supuesto esquema. Para el analista Patricio Hernández, CEO de la consultora Methodo, el electorado no tolerará este tipo de escándalos. «La gente estaba dispuesta a perdonarle su falta de experiencia (…), pero no estaban dispuestos a que fuera parte de la casta», declaró a CNN.
El descontento se ha hecho visible en el espacio digital, un territorio donde Milei construyó gran parte de su poder. Una parodia de la canción “Guantanamera” que critica a Karina Milei se ha vuelto viral, llegando incluso a ser entonada por una senadora opositora en el Congreso. Según Hernández, el silencio inicial del Gobierno frente a la crisis rompió la “endogamia” de su ecosistema digital, dejando expuesta una negatividad que, sin el respaldo de sus seguidores, alcanza el 80% en redes sociales.
La situación económica se encuentra en tensión, agregando presión a la crisis política. Aunque la inflación ha mostrado una tendencia a la baja, el Gobierno se vio en la necesidad de intervenir en el mercado de divisas para controlar el dólar, que solo en julio aumentó un 13%. El ministro de Economía, Luis Caputo, responsabilizó a la “amenaza Kuka” por las turbulencias, refiriéndose a un posible retorno del kirchnerismo. No obstante, el politólogo Andrés Malamud expresó su desacuerdo en su pódcast Fenómeno Barrial, diciendo: “El riesgo K es Karina”. De acuerdo con Malamud, el fracaso del Gobierno se debe a la “incoherencia del programa económico y a los conflictos políticos que están surgiendo”.
Este ambiente de falta de confianza puede intensificar la disminución de participación electoral. Un informe realizado por la organización Chequeado encontró una reducción cercana a 20 puntos en la concurrencia a las votaciones en elecciones locales recientes. Hernández describe este comportamiento como el “modo avión”: personas que se desconectan al sentir que la política no soluciona sus problemas y al ver en este incidente una confirmación de sus sospechas, las cuales ya habían surgido con el anterior «caso Libra».
